Foto C.O. El Periódico

Entonces ¿por qué se autoriza? Muy sencillo: por un desprecio total hacia las normas y su cumplimiento, lo que viene a significar un desprecio absoluto a la Constitución y al Estado de Derecho.




COMUNICADO POR AMPLIACIÓN HORARIOS CIERRE BARES
Se ha publicado RESOLUCIÓN de 1 de diciembre de 2009, de la Dirección General de Justicia e Interior, por la que se amplían los horarios de cierre de los establecimientos públicos en Navidad, Año Nuevo y Reyes. Ante este hecho consumado esta asociación quiere hacer público:
1º Determinados barrios de Cáceres están sometidos durante todo el año a una terrible contaminación acústica provocada principalmente por algunos bares, que no sólo incumplen con la insonorización normativamente exigida de sus locales, sino también por el incumplimiento continuo del horario de cierre. Esta situación provoca en los vecinos que la sufren un rechazo frontal a cualquier excepción en materia de horarios, que en circunstancias normales podríamos aceptar.
2º Pero es más y más rechazable aún cuando la Resolución del Director General de Justicia e Interior se hace, a nuestro juicio, excediéndose en sus atribuciones, contra derecho y vulnerando la normativa. La normativa aplicable no autoriza al Director General de Justicia e Interior a la ampliación discrecional de horarios, como se ha hecho, sino sólo cuando así se le solicite por uno o varios establecimientos, pudiendo en tal caso conceder tal excepcionalidad (Apartado 9.º del artículo 3 del Decreto 124/1997, de 21 de octubre)
Igualmente, y según lo previsto en “relación con el apartado g), del artículo 6, de la Orden de 16 de septiembre de 1996, por la que se establecen los horarios de apertura y cierre de los establecimientos públicos y actividades recreativas”, se ha de seguir un procedimiento previsto en el apartado 2 del artículo 6 de la referida Orden. Lo que incluye la solicitud de los interesados.
Nos cuesta creer que todos y cada uno de los bares de la Región hayan efectuado dicha solicitud, y no siendo así la Resolución se excede de las facultades que le otorga la normativa al Director de Interior, al contemplar una ampliación de horarios para todos los establecimientos, de forma discrecional y generalizada, sin que se le haya solicitado y sin seguir el procedimiento previsto por la norma.
Por todo ello, afirmamos una vez más que la Administración Autonómica actúa con un desprecio absoluto tanto hacia la normativa en vigor como hacia el ciudadano que día a día está sufriendo una terrible agresión de contaminación acústica, olvidando que el mandato Constitucional obliga a las Administraciones a ejercer su protección.
Esta Asociación recurrirá por los procedimientos legales esta Resolución.
(A propósito de la carta que hace algún tiempo recibimos en nuestros buzones, de la Consejera de Cultura y Turismo del Gobierno Regional de Extremadura)
Excma. Señora:
Tenga la certeza de que hablar de la candidatura de Cáceres como ciudad europea de la cultura en el 2016 es un asunto que nos es ajeno; más bien al contrario creo que se trata de un empeño que resulta muy lejano, una de esas empresas en las que el tiempo, largo en los años y mucho más corto en la sensación de lo sufrido, juega en contra, porque cada día es más insufrible el derroche de incultura y de insolaridad que recorre nuestras calles, con manifiesta desidia de nuestras autoridades, por lo que cada día decrece nuestra ilusión por este proyecto.
Cáceres 2016 es, efectivamente, una pura fantasía para nuestra ciudad y por quienes la pululamos día a día y principalmente noche a noche. Algunos ciudadanos cacereños entendemos la candidatura como una oferta que nos perderá aún más, puesto que otros ciudadanos entienden que es un momento de esplendor cultural y social que deben aprovechar para “colocar música insoportable en sus bares”, para que se relaje la autoridad (aún más) en su fiscalización de horarios, en su permisividad para consumir alcohol y drogas en la vía pública, o para que cierto concejal amenace con seguir “pisando” a los ciudadanos de cierto barrio, en definitiva para que aumente, si es posible más aún, la incultura; así nosotros y quienes serán adultos en el 2016, nuestros hijos, seremos más manejables, más sumisos y más “propensos al desgano por el voto”, activando sólo el del personal amaestrado en la algarabía. Y este sentido de desesperanza que se prolonga en el tiempo, es una de nuestras más serias preocupaciones.
El valor de Cáceres, que es reconocido por toda Extremadura, sería motivo suficiente para que los políticos aupados al poder se plantearan la necesidad de adoptar medidas adecuadas. Por el contrario tenemos que sufrir manifestaciones públicas de la actual Alcaldesa en el sentido de que “es evidente que en Cáceres la rigidez de los horarios ha podido influir, sin duda, en la marcha de estudiantes a otras ciudades”. De lo cual nosotros, señora alcaldesa, no dudamos en alegrarnos, y estoy seguro que los honrados y sensatos profesores, también.
Este es el aspecto central de nuestra queja, la combinación de los elementos que nos singularizan frente a otras ciudades: Cáceres está anclada en el pasado, fantaseando con un proyecto de cultura para el futuro, pero sin hacer nada para ello en el presente. En Cáceres se arrojan las aguas sucias de fregar portales y bares a las aceras, lo que origina unos posos y olores que permanecen. Es la Edad Media pero sin la frase “¡agua va!”. En Cáceres se orina en las aceras, en las esquinas, en los rincones, sin respetar siquiera la zona monumental. Como decía el otro: “como es costumbre en la localidad”; igual que en la Edad Media, sólo que ahora mientras se orina hablan con un teléfono móvil pegado a la oreja. En Cáceres se nos impide a algunos ciudadanos el descanso desde el Miércoles hasta el Domingo, en aras de la llamada “movida” que la actual corporación municipal defiende como “cultura” y la anterior consintió con sumisión y miedo a lo políticamente incorrecto. ¡Que se jodan! Me dijo un joven estudiante un día en el que les pedí que no dieran voces de madrugada. En fin, sería interminable.
Cuando consigamos organizar el presente en valores y en respeto, vendrá la cultura futura y habremos ganado. Entonces Extremadura y Cáceres será un referente, y ya no necesitaremos ser ciudad de la cultura porque seremos una ciudad con cultura, que es realmente lo que importa. Mientras se confunda cultura con poner música estruendosa en un bar, dar voces en la calle, consumir alcohol a destajo o defender esto desde instituciones y tertulias en TV por ciertos profesores, seguiremos igual. Anclados en el pasado y en la mediocridad.
Disculpen la posible dureza de mis afirmaciones, pero están escritas desde la serenidad que mi desilusión – por no decir desesperación - me permite.

Se revisten de sus mejores galas, ponen cara de circunstancia y simulan estar atentos a las palabras de una niña, que, indudablemente manipulada, dice lo que ellos quieren que diga. La eterna manipulación...

En el diario HOY se repite la noticia y con el título de "Vuelven los días de fiesta y ruidos" se publica el artículo dedicado a esta permanente cuestión sin resolver por las distintas administraciones, en las zonas, según el articulista, "de ocio".
Ya hace algún tiempo, la Señora Alcaldesa dijo en la prensa: "...subvenciones a los bares que cumplan los requisitos" Heras matizó que el ayuntamiento está dispuesto a colaborar económicamente con programaciones consolidadas y que contribuyan a dinamizar el entorno de estos locales. En este perfil encajarían, por ejemplo, las programaciones de Aldana, El Corral de las Cigüeñas o La Cuerda.
Según la OMS, el nuevo límite planteado para evitar efectos nocivos sobre la salud es una exposición media nocturna anual que no debe exceder de los 40 decibelios (dB), el nivel de ruido equiparable al de una calle tranquila de una zona residencial. Y es que no sólo las exposiciones mantenidas superiores pueden causar insomnio, sino que la exposición a largo plazo a niveles superiores a los 55 dB, el nivel de ruido propio de una calle concurrida, puede desencadenar hipertensión arterial y otras patologías cardiovasculares como infartos de miocardio. Según la OMS, uno de cada cinco europeos está expuesto habitualmente a estos niveles de ruido.
En palabras del Dr. Srdan Matic, jefe del Departamento de enfermedades no transmisibles y medio ambiente de la Oficina Regional, “las nuevas directivas ayudarán a que los países reconozcan y aborden los problemas relacionados con el ruido y la salud. Basadas en una evaluación de la evidencia científica desarrollada por expertos durante seis años, los gobiernos tienen ahora mayores justificaciones para regular la exposición al ruido nocturno, así como una guía clara sobre cuáles deben ser los límites adecuados”.
No en vano, las investigaciones más recientes muestran una clara vinculación entre el ruido nocturno y diversos problemas para la salud, no únicamente el mero daño auditivo. Así, el ruido puede agravar diversas patologías, especialmente a través de su efecto distorsionador del sueño. Mientras las personas dormimos, nuestros oídos y nuestro cerebro continúan reaccionado a los sonidos. Las alteraciones en el sueño como el insomnio son los primeros efectos del ruido nocturno, y éstas pueden derivar en enfermedades psiquiátricas. Por otro lado, el ruido puede desencadenar enfermedad cardiovascular prematura, la primera causa de muerte en los países desarrollados. Así, por ejemplo, el ruido nocturno de un avión puede incrementar la presión arterial.
Los niños, los más vulnerables
Los niños, al dormir más horas que los adultos, están más expuestos al ruido nocturno. También los ancianos y los enfermos crónicos son más vulnerables a este tipo de problemas e, igualmente, los trabajadores por turnos se ven afectados en mayor medida debido a que su estructura de sueño ya está distorsionada habitualmente por su actividad laboral. Del mismo modo, las personas que no se pueden permitir vivir en zonas residenciales tranquilas o cuyas viviendas no están suficientemente aisladas pueden sufrir por este tipo de problemas.
Según la OMS, las nuevas directrices complementan la reciente directiva sobre el ruido ambiental de la Unión Europea que requiere a los países el establecimiento de un mapa de las áreas más ruidosas, pero que se queda corta a la hora de establecer los límites. Así, algunas de las intervenciones sugeridas por la nueva guía incluyen el desvío del tráfico de zonas con hospitales o colegios y la implantación de barreras acústicas. Del mismo modo, la OMS considera que las áreas más ruidosas podrían ser adecuadas para el establecimiento de oficinas, lugares en los que la gente no se encuentra por las noches. A nivel individual, medidas sencillas como colocar la cama en el lado más tranquilo de la vivienda o mejorar el aislamiento acústico de las ventanas puede contribuir a reducir el impacto acústico nocturno.
Como afirma el Dr. Rokho Kim, director del proyecto, “del mismo modo que la polución y los químicos tóxicos, el ruido ambiental daña la salud, pero aunque casi todo el mundo está expuesto a demasiado ruido, su importancia se ha minimizado al tratarlo como un inevitable factor de la vida urbana y no ha sido evaluado ni controlado tanto como otros riesgos. Esperamos que estas nuevas directivas contribuyan al desarrollo de una mayor conciencia sobre el ruido y estimulen a gobiernos y autoridades locales a invertir esfuerzos y recursos económicos para abordar este problema creciente, especialmente en las ciudades”.
(Fuente PEACRAM)